HISTORIA DE LA IGLESIA PRIMITIVA
Período 2 Capítulos 2 y 3
LA CORONA DE VIDA
La corona del martirio
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”. Santiago 1:12
La Corona de Vida es el premio a la fidelidad. Pero fidelidad hasta la muerte. Es una recompensa por la eternidad.
Esta corona está ofrecida al vencer las tentaciones, las pruebas y particularmente, resistir el tormento y el sufrimiento, que veremos mas adelante, casi siempre era ofrecido el perdón y final del sufrimiento, pero heroicamente rechazado por los cristianos fieles.
Aceptar el perdón de las autoridades romanas significaba negar a Cristo, ser tibio, sin amor, infiel, apóstata… y perder el galardón prometido.
Cada prueba es una tentación, y cada tentación una prueba. Dios usa las tentaciones y pruebas para producir madurez, y la madurez se manifiesta con el fruto del Espíritu.
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.” Gálatas. 5:22-24.
Estas características, su fidelidad y negación, fue lo que hizo crecer a la Iglesia sólida. La tibieza y el evangelio fácil, también hacen crecer a la Iglesia, pero solo en número, como pan fermentado, sin solidez, en cualquier momento de prueba, caerá, como pasó con muchos de los primeros cristianos.
Así que las pruebas, producen paciencia, madurez y fortaleza espiritual. Esto es, una Iglesia fuerte, digna. La Iglesia ha sido designada embajada del Reino de Dios en la Tierra, función que cumplió cabalmente la del principio.
Los tres enemigos
El cristiano tiene tres enemigos: Satanás, el Mundo… y uno mismo.
1o Satanás significa Enemigo. Enemigo de Dios y de los hombres. Es el principal en cuanto a que su función es matar robar y destruir al hombre, desde el principio de los tiempos.
Al mismo Señor Jesucristo pretendió derrotarlo. Al morir en la cruz obtuvo su victoria sobre Satanás. Por ello, es mejor recordar a Cristo en su resurrección que en un crucifijo, porque no permaneció en la cruz, ni en la tumba, sino que resucitó.
Al surgir la Iglesia, trata de frenarla y su estrategia es exterminarla. Pero otra vez falla, porque la muerte de los cristianos es como en Cristo, su muerte es su Victoria. 10 persecuciones, millares de muertos, y la Iglesia no solo sobrevive, sino que se multiplica, y se convierte en la esperanza de la humanidad.
2o El Mundo, se refiere a las tentaciones que nos ofrece, fama, riqueza, poder, placer. Así como Egipto representó para los judíos el Mundo de pecado y tentaciones, así fue Roma para los cristianos. El mundo romano presentaba muchas tentaciones.
La sociedad romana tenía ya cauterizada su conciencia. La comodidad, la opulencia, la indiferencia ante el sufrimiento de otros, anhelando ver sangre, gozarse con la tortura a los demás, manifestaba su insensibilidad ante el don divino: la vida humana.
3o Uno mismo, el “YO”, son nuestras propias debilidades, deseos, malicia. Parece paragógico pero el yo es la persona más difícil de vencer. Impera el egoísmo, el orgullo, la pasión, el anhelo de posesión. Todo por vanidad, todo es vanidad.
Sin embrago, en el cristiano esto es lo primero que Cristo le enseña: a negarse a sí mismo. Cuando ya lo empieza a lograr, se gana enemigos. El buen testimonio del cristiano fiel acusa a los demás de su egoísmo y maldad. En una sociedad egoísta, el cristiano es como un clavo en el zapato que hay que sacar.
Persecución
Concepto
Se envuelve en persecución, la acción que los enemigos de la Iglesia han hecho durante siglos. Se trata de intolerancia religiosa que se castiga por diferencias de fe o de interpretación. Estos castigos pueden ser ilegales o injustos. Roma trató de legalizarlos pero siempre fueron injustos.
La Persecución que como Iglesia podemos calificar como tal, cuando es por causa de Cristo, por serle fiel y no obedecer a los mandatos de una religión o gobierno corrupto, anticristiano. Cierto es que se debe obedecer a las autoridades, pero en casos contrarios al principio divino, dice el apóstol Pedro,
“Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. Hechos 5;29.
Sin embargo no todo castigo religiosos puede tomarse como persecución.
A la Iglesia le han hecho mas bien que mal las persecuciones. Claro que decirlo de lejos es fácil, nadie quisiera realmente vivirla o padecerla, pero cuando llega el momento, el cristiano fiel la tolera, porque es un privilegio padecer por Cristo. Esto depura a la Iglesia de tibios y la fortalece. A lo largo de la Iglesia se ha visto. Las etapas de pasividad y tolerancia han hecho una Iglesia tibia y cómoda.
Motivo de las Persecuciones
Las condiciones políticas del Imperio, permitieron propagar el mensaje de Cristo. Los esclavos, los comerciantes, los soldados, pudieron haber llevado el evangelio aún más lejos que los mismos evangelistas o misioneros. Pero al mismo tiempo las fuerzas de oposición no le permitirían expandirse libremente.
El Imperio insiste en mantener la unidad mediante la mezcla o sincretismo de las diferentes religiones que practican los pueblos sometidos. El panteón romano era muy amplio. (Panteón = “Templo de todos los dioses”). Todos los dioses a final de cuentas, son los mismos.
El dios de un país, tiene diferente nombre en Roma, pero es el mismo que se encuentra en todo el Imperio. De este modo se le muestra afinidad al súbdito y obtiene de este lealtad al Imperio y al emperador.
Crimen de los cristianos
Ahora… ¿por qué se persiguió legalmente a los cristianos?
Ya se dijo que por no dar culto al emperador, pero… ¿eso era legal? Recordemos que el sistema legal actual en gran parte del mundo, proviene de la jurisprudencia romana. Es decir, eran muy cuidadosos de observar las leyes. De ahí que los no romanos eran “bárbaros”, salvajes, sin civilización. Entonces… ¿cómo justificaban atacar legalmente y civilizadamente a los cristianos? ¿Por qué delito?
Plinio el joven, nuevo gobernador romano en Bitinia, en el año 111, se hace estas preguntas al ocupar su nuevo cargo, teniendo la responsabilidad de juzgar a los acusados. Plinio era hombre justo. Los cristianos habían sido acusados anónimamente… ¡por ser cristianos! Y el tenía que aplicar la Ley ¿cómo hacerlo?
Seguramente habían causado pérdidas a comerciantes, pues el cristianismo estaba creciendo en Bitinia, y los carniceros ya no vendían toda la carne sacrificada a los dioses, o sea que la población se estaba haciendo cristiana y ya no participaban de sus prácticas paganas.
Al indagar de sus delitos y actitudes, Plinio descubrió que su acción era cantar himnos antifonales a Cristo, como Dios, juramentar no cometer robos ni adulterios ni ninguna otra maldad y tomar una cena juntos, en armonía.
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Aunque no veía en ello un delito, las leyes dictadas por el Emperador Trajano, decían que los acusados de ser cristianos tenían que ser juzgados, pero que no aceptara denuncias anónimas. Si se retractan de ser cristianos y prometen seguir las religiones romanas, quedan libres, pero si no, debe castigarlos. Los rumores de prácticas absurdas envenenaban el ambiente en contra de ellos.
Cuando el acusado hacía lo anterior, quedaba libre. (Era un apostata). El mismo Plinio sabía que un verdadero cristiano no diría estas cosas, por lo que al que persistía en seguir con Cristo, se le daban hasta tres oportunidades de retractarse y salvar su vida; al mantenerse firmes, se les condenaba a muerte.
“Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará” Marcos 8:34
Ahora:
El crimen no era directamente por ser cristianos. Técnicamente se les condenaba a muerte por no obedecer a las autoridades. El prestigio del Imperio y de sus tribunales estaba en juego. - ¡Maldice a Cristo! - ¡¡¡NO!!! Era la respuesta. Maldecir o no maldecir no era en si un delito. El delito era negarse a obedecer una orden del Emperador, contradecirle, y además no adorarle.
Trajano y Plinio ejercieron en el principio del Siglo II, pero esta situación fue similar durante todo el Período de las persecuciones.
Al ser llamados a juicio, tenían que:
- Maldecir a Cristo.
- Invocar a los dioses romanos.
- Adorar al emperador, ofreciendo vino e incienso ante su estatua. (En cada ciudad había una estatua).
Cuando el acusado hacía lo anterior, quedaba libre. (Era un apóstata). El mismo Plinio sabía que un verdadero cristiano no diría estas cosas, por lo que al que persistía en seguir con Cristo, se le daban hasta tres oportunidades de retractarse y salvar su vida; al mantenerse firmes, se les condenaba a muerte.
“Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará” Marcos 8:34.
CAPÍTULO 3
LAS 10 PERSECUCIONES
1ª Parte Siglo I y II
Se le llama a cada persecución con el nombre del Emperador que da la orden. Sin una orden imperial se podía odiar a los cristianos, pero no se les podía atacar abiertamente.
Persecuciones del Período Apostólico:
La primera Persecución: De Nerón de los años 64 al 68
Corresponde al Período anterior. Por causa del mal gobierno de Nerón, distrae al pueblo culpando a los cristianos del Incendio de Roma. Lo fuerte de la Persecución es solo en la capital.
La Segunda Persecución: De Domiciano de los años 81 al 96
Además del apóstol Juan que fue desterrado a Patmos, hubo numerosos mártires que sufrieron durante esta persecución, entre ellos estaban Simeón, obispo de Jerusalén, que fue crucificado. Flavia, hija de un senador romano, fue asimismo desterrada al Ponto.
Tercera Persecución: De Trajano y continuada por Adriano. Entre al año 108 y 111.
Llegó a ser tanta la inconformidad del pueblo hacia los cristianos, y su negativa a seguir siendo adoradores de dioses falsos, que Trajano decidió extender una orden para castigar a aquellos que abandonaran la tradición romana, “por el bien y la unidad del Imperio”.
“Si se retractan y adoran a nuestros dioses, deben ser liberados. Los que persistan, sin embargo, deben ser castigados”. "Que ningún cristiano, una vez traído ante un tribunal, quede exento de castigo sin que renuncie a su religión".
LOS MARTIRES de la 3a persecución
Desde Esteban hasta la paz ofrecida por Constantino, los mártires fueron varios millares, incontables, es imposible en la Tierra tener un registro de cada uno de ellos. Pero en el Libro de la Vida habrán de estar inscritos, con un sello al margen: “Aprobado para recibir la corona de vida”. Citamos algunos ejemplos en este Período y en cada Persecución:
Los mártires de la 3ª Persecución
Dos mujeres que ejercían como ministros de la Iglesia, Plinio las hizo torturar hasta morir. Como ellas, cientos mas en los juicios de Bitinia, cuando se negaban renegar de Cristo.
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Ignacio, obispo de Antioquía. Ignacio Fue llevado a Roma y entregado a las fieras. Al ser sentenciado, dijo: “Soy el trigo de Cristo, voy a ser molido con los dientes de las fieras salvajes para que pueda ser hallado pan puro”.
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Alejandro, obispo de Roma y sus dos diáconos Quirino y Hernes, con sus familias.
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Eustaquio, un comandante romano, cuando el emperador lo invitó a celebrar sus éxitos en un sacrificio a sus dioses, se negó, y a pesar de sus servicios, fue martirizado con toda su familia.
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Los hermanos Faustino y Jovitas, padecieron con paciencia y honor, y un pagano...
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Calocerio quedó absorto, dijo “grande es el Dios de los cristianos” y por esto también fue condenado a morir igual.
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Incontables fueron crucificados en el monte Ararat, coronados con espinas y traspasados con lanzas, como a Cristo.
La crueldad disminuyó cuando Quadratus, obispo de Atenas, hizo una sabia apología ante el emperador, reforzada por una epístola que escribió Arístides, un filósofo cristiano también de Atenas.
Al morir Adriano en el 138 su sucesor Antonino Pío, haciendo honor a su nombre, gobernando con piedad y justicia, ordenó detener la persecución. Se calcula murieron alrededor de 10,000 cristianos fieles.
Cuarta Persecución, de Marco Aurelio,
del 161 al 180
Marco Aurelio, filosofo, erudito, fue duró y cruel contra los cristianos. Ordenó la cuarta Persecución. John Fox escribe: “Las crueldades ejecutadas durante esta persecución fueron de tal calibre que muchos de los espectadores se estremecían de horror al verlas y quedaron atónitos ante el valor de los sufrientes”.
Algunos mártires de la 4ª Persecución
Algunos de los mártires eran obligados a caminar con sus pies ya heridos, sobre clavos, espinas, conchas con puntas afiladas, etc. Otros eran azotados hasta que quedaban a la vista sus tendones, fueron torturados con los tormentos más crueles que podían inventar.
- Policarpo, Obispo de Esmirna, fue llevado ante el procónsul y condenado a ser quemado en la plaza. El procónsul, viendo su avanzada edad, trató de disuadirlo: “Jura, y te daré la libertad. Blasfema contra Cristo!” Policarpo le respondió: “Durante 86 años le he servido y nunca me ha hecho mal alguno, ¿cómo voy a blasfemar contra mi Rey que me ha salvado?” Las llamas nada le hicieron y le ordenaron al verdugo matarlo a espada.
* Felicitas, dama romana, virtuosa y devota cristiana, con 7 hijos educados como cristianos. si no se retractaba, la amenazaron con matar a sus hijos. El mayor le dio ánimos, afirmando estar listo para ir con el Señor. No se retractó
- Su hijo mayor fue prensado hasta morir.
- Felix y Felipe, fueron decerebrados a garrotazos.
- Silvano, el cuarto, fue arrojado a un precipicio.
- Alejandro, Vital y Marcial, fueron decapitados.
Finalmente Felicitas fue decapitada también.
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Justino, filósofo. Conocido como “Justino mártir”, nació en Samaria. Muy estudioso de diferentes filosofías, hasta que se convirtió al cristianismo, donde halló la verdad. Escribió epístolas y trató de convencer a los judíos de la verdad cristiana.
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Cientos fueron decapitados por negarse hacer sacrificios a Júpiter.
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Blandina, mujer que con sus oraciones alentaba a los demás hasta que la colgaron exponiéndola ante las fieras como alimento, pero ningún animal la tocó, la llevaron a las mazmorras y así tres veces, hasta que fue muerta a espada.
La lista es larga, podríamos continuar.
